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El corte de digestión.

" -¡Mamaaaaaaaaaa, me quiero bañar!
- De eso nada, que acabas de comer. ¡Ni se te ocurra tocar el agua en dos horas!"

¿Cuántas veces hemos oído esto siendo niños? Aún se sigue oyendo en playas y piscinas. Pero, ¿qué hay de cierto en ello?

Imagen: www.isanidad.com

 
La "hidrocución", que es el nombre real del "corte de digestión", es el síncope que se produce por un cambio brusco en la temperatura corporal.

El presidente de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), el doctor Enrique Domínguez Muñoz, define lo que ocurre: "Ese cambio térmico brusco produce una reacción cardiovascular con una disminución de la frecuencia cardiaca que puede hacer que la persona que la padece sienta náuseas, a veces vómitos, se maree e incluso pierda el conocimiento. Suele ocurrir cuando hemos estado durante mucho tiempo al sol o haciendo deporte, y nos sumergimos bruscamente en agua fría."

El cuerpo pasa de 40º a 20º en segundos, y esto puede provocar mareos, náuseas y, en ocasiones, pérdida de consciencia que si te pilla en el agua puede ser fatal.

La digestión es un proceso lento que puede durar varias horas dependiendo de lo que se haya ingerido y no se "corta" por entrar en el agua. Por lo tanto, no está tan relacionado con la comida como con la temperatura.

Tanto si has comido como si no, al entrar en el agua debes hacerlo siempre de forma gradual, refrescando tu cuerpo poco a poco y, si en cualquier momento notas mareos o visión borrosa, sal inmediatamente del agua.

Entonces ¿lo del corte de digestión es un mito? Pues sí, pero no. Así que, este verano antes de bañarte, toma las precauciones necesarias y déjate de zarandajas porque con la salud no se juega.

Vacunas y autismo

Hay una nueva "moda" que está causando serios problemas de salud pública: el movimiento antivacunas.
Padres que se niegan a vacunar a sus hijos porque, según ellos, las vacunas son auténticos venenos que provocan, entre otras cosas, autismo.
La creencia tiene su origen en un estudio del doctor Andrew Wakefield, cirujano inglés nacido en
Imagen: ahrp.org
1957, sobre la asociación de la vacuna triple vírica y esta enfermedad que fue publicado por la revista The Lancet en 1998.
Sin embargo, las autoridades sanitarias del Reino Unido tenían grandes dudas de la validez del trabajo de Wakefield. Así, en enero de 2010, las sospechas sobre mala praxis fueron confirmadas. El Consejo Médico General tenía pruebas para demostrar que Wakefield actuó “deshonesta e irresponsablemente“, “mostró un cruel desprecio” por el sufrimiento de niños y jóvenes al someterles a pruebas innecesarias, “abusó de su posición de confianza” y “provocó el descrédito de la profesión médica“.
La revista British Medical Journal publicó varios artículos en los que se demuestra como Wakefield manipuló los datos de los niños para forzar la conclusión que buscaba. Además, el médico falseó los datos que los padres aportaron acreca de los niños participantes
Además, se pudo comprobar que el estudio fue financiado por un bufete de abogados, del que Wakefield era asesor, con lo que pretendía demandar a las empresas farmacéuticas fabricantes de la vacuna. Esto le habría supuesto unos ingresos millonarios.

Aún así, como dije al principio, persisten colectivos antivacunas que se siguen apoyando en el falso estudio de Wakefield para defender su postura. Una postura que sería muy respetable si no tuviera las terribles consecuencias que se están produciendo en todo el mundo. Unos ejemplos:

- En EEUU, donde más colectivos antivacunas podemos encontrar, han aumentado en un 300% los casos de sarampión desde el año 2013.
Imagen: diariopuntual.com
- Entre marzo y abril de 2017 se contagiaron de sarampión casi 1500 personas en Europa. La inmensa mayoría de los casos se han producido en Italia, donde están en auge los antivacunas, y Rumania, donde la tasa de vacunación es demasiado baja. La enfermedad podría extenderse al resto de países y dejar niños muertos a su paso.Porque el sarampión no son cuatro granitos que pican mucho. El sarampión es un virus que mata si se lo permiten.
- En algunos barrios de Granada los creyentes en la medicina natural también han provocado brotes de sarampión en los último años. Especialmente sangrante fue el caso del niño de Olot que murió hace tres años, en este caso por difteria, víctima de los bulos. Fue el primer infectado por la bacteria en España desde 1987. No estaba inmunizado por voluntad de sus padres. Aseguraron sentirse “engañados” por los grupos antivacunas que les dieron información que creyeron como cierta.

Como siempre se recomienda, para evitar bulos, no te creas lo primero que leas en cualquier artículo de internet. Siempre es bueno contrastar la información en sitios oficiales.

Con la vida de los demás no se juega. ¿Vacunas? ¡Por supuesto! Y déjate de zarandajas.




Las espinacas de Popeye

Popeye, el Marino. Un héroe popular creado por Elzie Crisler Segar en 1929 caracterizado por su ojo tuerto (pop-eye) y por su bote de espinacas que siempre le sacaban de apuros. Ante cualquier problema con su archienemigo "Brutus", la ingesta de espinacas hace crecer sus músculos y le dotan de una fuerza sobrehumana.

- ¿Y qué nutriente de las espinacas le da tanta fuerza a nuestro querido Popeye?
- ¡EL HIERROOOOO! - gritan todos.

¡Pues no!

Imagen: nomeatathlete.com
La creencia popular cuenta que en 1870, el químico alemán Erich von Wolf investigaba la cantidad de hierro en la espinaca y en los vegetales verdes. Al escribir sus descubrimientos en un cuaderno. En vez de escribir que el alimento tenía 3,5 miligramos de hierro en una porción de 100 gramos de espinaca, Wolf olvidó la coma, quedando registrado entonces que el contenido de hierro era de 35 miligramos.

Esta historia, que es la que siempre se utiliza para explicar el error del hierro en las espinacas, hace aguas (por mucho que aparezca en Wikipedia). Tal como explica el Mike Sutton en el estudio "Spinach, Iron and Popeye", no hay ningún registro escrito acerca del supuesto error de Wolf, y tampoco se conoce al que, supuestamente, corrigió este error en 1937.


Pero el mito va más allá. En ningún momento, Popeye ni su creador, afirman que la sustancia fortalecedora de las espinacas sea el hierro. El hierro no aparece citado en ninguna de las innumerables viñetas de este personaje.

Pues vaya lío. Entonces, ¿qué ocurrió?

La revista The Lancet publicó en 1971 un artículo firmado por un tal R. Hunter en el que afirmaba lo siguiente:

“Cuando a principios de los años ‘30 Max Fliesher, el creador de Popeye, echó a volar su imaginación para idear un elemento energizante instantáneo que fuera un restaurador vital para asegurar el triunfo de su héroe marinero ante la adversidad y garantizar así su supervivencia en los siguientes episodios, su elección recayó casi inevitablemente sobre las espinacas. La razón era que en la década anterior (los años ‘20) los estadounidenses comenzaron a consumir grandes cantidades de este vegetal cuando se demostró que contenía importantes elementos para la musculación tales como el calcio y el hierro“.

Ni Max Fliesher fue el creador de Popeye, ni las espinacas contenían altas dosis de hierro, como ya se sabía en los años ´20. Además, aunque así fuera, el hierro contenido en vegetales apenas es absorbido por el organismo.

Sin embargo, la difusión de esta información fue imparable y caló en la sociedad.

Vale, todo eso está muy bien. Pero entonces ¿qué demonios daba tanta fuerza a Popeye al comer espinacas?

Pues él mismo nos lo cuenta en una de sus viñetas:

Imagen: gringoxua.com








-¡Cielos! ¿Eres un caballo?
- La espinaca está llena de vitamina A y eso es lo que hace a los humanos fuertes y sanos.






La espinaca es muy rica en vitamina A, y esto es lo que ayuda a Popeye contra Brutus.

¿Lo del hierro? Zarandajas...

Colores en el tubo del dentífrico

Corre una información por ahí (alarmista, cómo no), en la que te advierten de forma muy didáctica sobre unas marcas de color que aparecen en los tubos de pasta de dientes. ¿No te habías fijado? ¡Corre, vete a por uno!
.
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¿Ya?

Bien. Mira en la base, en la parte más fina. ¿Ves ese cuadradito o rectángulo de color? Según dicen, el color indica la composición de la pasta: 

Verde = Natural.
Azul = Natural + medicinal.
Rojo = Natural + componentes químicos.
Negro = Solo componentes químicos.

Si tu color es negro ¡tira inmediatamente ese veneno! O mejor, sigue leyendo.

Por supuesto, esta información es falsa.
Estos cuadros se denominan "marcas de color" o "guías de registro" y podemos verlas también en los bricks de leche, en cajas de cerales, etc.
La fabricación de estos tubos (o cajas) no se realiza de forma individual. Se fabrica una larga tira que, en un momento determinado, una máquina robotizada corta en el punto adecuado. ¿Y cómo sabe el robot cuál es el punto adecuado? ¡Correcto! El punto que indica la "guía de registro". Un sensor detecta la marca, que suele ser de un color más oscuro que el resto del envase, y el robot pega el corte.

Los diferentes colores dependen del fabricante o del tipo de producto. Cada uno tiene un color específico que facilita su seguimiento en caso de tener que detectar un lote defectuoso.

Así que, no hay excusas. Lávate los dientes y déjate de zarandajas.


Tiburones anti-cáncer

Entre los mitos que más rechazo me producen están los referidos a temas de salud. Y si el tema es tan delicado como el cáncer, no me produce rechazo, me produce mucho cabreo. Los que me conocen sabrán por qué.

Imagen: bogotaestilo.com
Podemos encontrar en herbolarios, en webs de medicina alternativa y salud, incluso en farmacias, productos compuestos de cartílago de tiburón con la promesa de que previenen y pueden curar el cáncer.

Para conocer el origen de esta creencia no hay que retroceder muchos años. En los años 70, los doctores Folkman y Brem, de la Escuela de Medicina de la Universidad John Hopkins, observaron que el cartílago de tiburón podía inhibir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en tejidos. Como este proceso de crecimiento de vasos sanguíneos (angiogénesis) es fundamental en el crecimiento de tumores, se consideró la posibilidad de su aplicación contra el cáncer.

Más tarde, en 1992, el Dr. William Lane publicó un libro titulado Sharks don’t get cáncer (Los
Imagen: goodreads.com
tiburones no enferman de cáncer) en el que afirmaba que estos peces no tienen la enfermedad porque tienen elementos en su cartílago que impiden el crecimiento de tumores. En principio, esto es falso. Los tiburones SI desarrollan tumores cancerosos, como demuestran los estudios de Gary Ostrander, profesor de biología en la Universidad Johns Hopkins. Además, las investigaciones de Lane fueron rechazadas por la comunidad científica por su falta de rigor.

Sin embargo, la venta del libro fue un éxito. Y el Dr. Lane creó "Lane Labs", una empresa de fabricación y venta de píldoras de cartílago de tiburón, con el nombre de "BeneFin". La empresa fue intervenida por orden judicial en 1999. Pero la bomba ya había estallado.

Imagen: periodistadigital.tv
Muchos dirán: "Bueno, el ser un producto natural, al menos no hará daño." Pues aquí te expongo algunos argumentos para rebatirlo:
- El primer y más doloroso perjuicio es que da a falsas esperanzas de curación a los enfermos de cáncer.
- La caza de tiburones está disparada, tanto para el consumo de cartílago como de aleta, y su impacto en el ecosistema marino es brutal.
- Como efectos secundarios pueden aparecer mal sabor en la boca, náusea, vómito, malestar estomacal, estreñimiento, presión arterial baja, mareos, alto nivel de azúcar en la sangre, niveles altos de calcio y fatiga.

En definitiva, si tienes la mala suerte de desarrollar un cáncer, acude a un buen oncólogo y déjate de zarandajas.

Vitamina C contra la gripe.

Llega el otoño y con él, la temida gripe. "Toma mucha vitamina C para no cogerla". Puede que este sea el consejo más escuchado durante esta época del año. Pero ¿qué hay de cierto en ello?

Esta idea nace de un Premio Nobel de Química, Linus Pauling, quien afirma que las enfermedades se producen por un desequilibrio molecular en el organismo. En 1970 publica un libro “Vitamin C and the Common Cold” en el que afirma que la ingesta de 1gr. diario de vitamina C, puede reducir en un 45% la posibilidad de contraer un resfriado. Este libro tuvo mucha difusión y las ideas de Pauling, recogidas en lo que se conoce como "Terapia Ortomolecular", tuvieron mucha aceptación.

Imagen: cuidateplus.com

Sin embargo, varios estudios independientes, entre ellos los realizados en 1968 y entre 1972 y 1973, demostraron que la teoría de Pauling hacía aguas. Se inoculó a varios voluntarios con el virus del resfriado común; la mitad de estas personas fue tratada con altas dosis de vitamina C y la otra mitad con placebos, varios días antes y después de la inoculación. El resultado fue el mismo para ambos grupos.

Pero estos estudios no tuvieron la misma publicidad...

Desde entonces, 29 estudios científicos con más de 11000 participantes, no han podido demostrar que la ingesta de vitamina C ayude a prevenir o curar resfriados o gripe.

¿Hay que tomarla? Por supuesto. Es un micronutriente esencial, como otros muchos, para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Pero no esperes milagros contra el catarro.

Por cierto, ¿sabes que la naranja no es el alimento que contiene más cantidad de vitamina C? Esto, para otro día...


Cactus y ordenadores


En numerosas casas y oficinas donde se trabaja, se juega, se pasa el rato con ordenadores, es posible ver una pequeña (o no tan pequeña) maceta con un cactus junto al monitor, o a la pantalla del portátil.
El motivo es que, según el mito popular, estas plantas absorben todas las "peligrosas radiaciones" que emiten estos aparatos, (de esto hablaremos otro día). Y esta creencia está tan extendida que, en algunos sitios, venden específicamente "cactus de ordenador". Tal cual.

Imagen: jardinplantas.com
Pero ¿cómo lo hacen? Las atraen como un imán a través de sus pinchos? ¿Hay que ponerlos en un lugar específico por donde "salen" las radiaciones?
Evidentemente, no hay ningún fundamento científico que dé credibilidad a esto. Sin embargo, el mito tiene una base de realidad. Los cactus pueden recibir dosis de radiaciones mucho más altas que el resto de plantas, sin sufrir daños en su fisiología.

Entonces ¿es bueno poner un cactus junto al ordenador? Claro que sí. ¡Queda tan bonito...!

Pintando canas

Una mañana te levantas, te miras en el espejo y ¡aaaaargh! ¡Una cana! Como un poderoso vengador que lucha contra el paso del tiempo, te dispones a dar el tirón letal que acabará con la grisácea villana. Ya la tienes entre tus dedos. Te dispones a terminar con todo esto...
- ¡Nooooo! - gritan detrás de ti. - ¡No lo hagas o te crecerán siete!
Imagen: mejorconsalud.com

Las canas aparecen cuando, por el natural motivo de ir cumpliendo años, el pigmento que colorea nuestro cabello, la melanina, se va agotando. Esto hace que algunos cabellos crezcan sin pigmentación y, al ser un proceso evolutivo, poco a poco irán apareciendo más de forma natural. Da igual que te arranques la cana o no. Si ya ha aparecido una, vienen muchas detrás. Es la vida...

¿Entonces me las puedo arrancar sin problema? Bueno, sin problema no. Al arrancar una cana, o cualquier otro cabello, puedes dañar el folículo piloso. Y si lo haces de forma repetida, el daño puede ser tan grande que deje de crecer pelo, con lo que no tendrás canas, pero sí una "bonita" calva.



La llave hueca

Dos personas cualquiera, en un día cualquiera:

" - Vaya orzuelo que te ha salido. ¿Has ido al médico?
- No, pero ya me lo he frotado con una llave hueca."

Pues nada, tranquilidad entonces...



El orzuelo aparece cuando una glándula sebácea del párpado se obstruye y se infecta. Hay muchos remedios, médicos y caseros, para tratarlo. Pero en la mayoría de las ocasiones, el orzuelo desaparece por sí solo en unos días. Y ahí, en mi opinión, está el origen de este mito: Te sale un granito en el borde del párpado. En un par de días, al ver que no desaparece, pides opinión al abuelo, tía, amigo...y te da la solución. Te frotas el ojo con la llave y, en pocos días, el orzuelo ha desaparecido. Lo habría hecho igual sin la mágica llave hueca.
Otra variante del mito es que la llave, que en este caso puede ser sustituida por un anillo o una moneda, debe estar caliente. Aquí podríamos aceptar que la curación puede acelerarse porque el calor desobstruye la glándula infectada y facilita su drenaje. Pero es mucho más seguro e higiénico utilizar compresas calientes.

Pero este no es el único remedio "milagroso". Según la cultura popular, para curar esta afección podemos emplear cualquiera de estos métodos:

- Colocar sobre el orzuelo un huevo de gallina recién puesto durante unos minutos.
- Acariciar el orzuelo con la cola de un gato negro.
- En la calle apilas unas cuantas piedras formando una pequeña torre. Te escondes y esperas a que alguien la derribe. El que lo haga, se llevará tu orzuelo.
 - Y, para acabar, un remedio muy poético: Cada mañana, vete a la cocina y busca un mortero. Ponte frente a él y recita esto: "“Buen día, señor mortero. Aquí vengo a saludarlo para que me cure este orzuelo." Este ritual hay que repetirlo durante siete días.
¡Mira qué curioso! ¡Siete días! Justo lo que tardan en desparecer la mayoría de los orzuelos.

Aunque generalmente esta afección suele ser leve, no está exenta de complicaciones. Ante su aparición, lo que hay que hacer es acudir a un especialista y, como siempre cuando se trata de la salud, dejarse de zarandajas.

Brisa infernal.

Verano. Calor. Playa o piscina. Termina el día y acabamos con el cuerpo rojo como una gamba.

"- No lo entiendo. He estado casi todo el tiempo debajo de la sombrilla."
Imagen: materialesalicante.com

Después de decir esto, siempre hay alguien que se acerca diciendo: "A mí me pasó ayer lo mismo, y eso que el cielo estaba muy nublado. Lo que pasa es que sopla una brisa que quema más que el Sol".

Ya está. Solucionado el misterio. Un aire abrasador pero indoloro requema tu piel como si de una barbacoa invisible se tratara...Pues no.

El Sol nos regala cada día un buen puñado de radiaciones. La que nos provoca las quemaduras en la piel es la radiación ultravioleta (UV). Y resulta que ni las sombrillas ni las nubes impiden por completo el paso de los rayos UV.

¿Entonces la brisa es inocente? Bueno, digamos que es cómplice. Al refrescar el ambiente hace que aguantes más tiempo recibiendo radiación UV y quemando tu piel.

Actualmente podemos adquirir sombrillas con filtro UV. Pero ojo, el agua del mar y la arena de la playa hacen rebotar los rayos solares haciendo que también nos llegue parte de radiación solar.

Conclusión: bajo la sombrilla, con cielo nublado o en camiseta, ponte protección solar.


El origen.

Voy a empezar este blog por el principio. No, no es una frase hecha. El principio de todos nosotros se gesta en el vientre materno. Mamás, papás, abuelas, abuelos...deseosos de adivinar cuanto antes el sexo del bebé. Según los mitos populares tenemos varios métodos. Estos son algunos de ellos:

- La forma de la barriga. Según se acerca el momento del parto, la tripa va creciendo y adopta diferentes formas según la constitución de la afortunada mamá. Si la barriga es puntiaguda, "sin duda alguna", será niño.

- Náuseas: La explosión hormonal que se produce en el embarazo suele provocar esta desagradable sensación. Sin embargo, la sabiduría popular tiene otra explicación: si sufres muchas náuseas, será niña. Los niños no son tan guerreros.

- Vello corporal: Su mayor crecimiento durante el embarazo se debe, al igual que las náuseas, a los cambios hormonales. Sin embargo también hay quien lo utiliza para hacer predicciones: si te sale mucho vello en las piernas, será niño.

- Péndulo: Hasta la radiestesia se hace un hueco en este ámbito. Si colocas un péndulo sobre la barriga y comienza a girar en círculo, es un niño.

- Matemáticas: Este es el que más me gusta. ¿Tienes la calculadora preparada? Si sumas la edad que tienes al quedarte embarazada con el número de mes en que has concebido, y el resultado es impar, no lo dudes, es una niña.

Y, para acabar, este método "infalible" que me contaron hace poco:

- Mirar la coronilla del hijo anterior: Si ya tienes hijos, debes mirar dónde nace el pelo del hijo anterior. Si lo hace en el centro de la coronilla, el siguiente será del mismo sexo. Si el pelo nace a un lado, será del sexo contrario. 

Como ves, todo muy científico. Ya te puedes olvidar de esas caras ecografías, pruebas genéticas y otras zarandajas.


Imagen: www.reproduccionasistida.org